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REALIZADO CON LA CÁMARA ESTÉREO DE LA 'MARS EXPRESS' Presentan el primer mapa en tres dimensiones del planeta Marte Imagen tridimensional del cráter marciano Olympus Mons. (Foto: ESA) Pronto podremos ver al planeta Marte en tres dimensiones como nunca se había contemplado antes, gracias a los datos remitidos por la Cámara Estéreo de Alta Resolución (HRSC) de la sonda 'Mars Express'. La primera reproducción del planeta rojo en tres dimensiones ya está lista, según ha informado la Agencia Espacial Europea (ESA). A partir de su publicación, los investigadores podrán obtener a través de Internet nuevos datos del planeta en tres dimensiones, que mejorarán el estudio de la superficie marciana. Hasta ahora, las imágenes convencionales ofrecían a los expertos fotografías espectaculares del planeta, pero en ellas no se podía apreciar la topografía, la elevación vertical o los alrededores de la imagen. La HRSC, que viaja en la sonda orbital 'Mars Express', fue especialmente diseñada para proveer esta información y, tras años de procesar los datos remitidos, la primera publicación exhaustiva de gran parte de la superficie de Marte ya está terminada. "Comprender la topografía de Marte es esencial para entender su geología, señala el profesor Gehrad Neukum. de la Frie Universitat de Berlín, principal investigador de la HRSC. Esta nueva técnica, basada en modelos digitales, permite conocer de forma instantánea la pendiente de una ladera o la altura de un precipicio, así como la altitud y la pendiente de los movimientos de lava o de llanuras desiertas. "Este dato es esencial para entender si fluyeron el agua o la lava en el planeta rojo", añade. Aunque la cobertura de Marte en tres dimensiones todavía no es total, el equipo que trabaja en ello prevé continuar realizando su excepcional examen del planeta al menos hasta 2009.
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Una pelvis de mujer de 1,2 millones de años de antiguedad descubierta en Etiopía muestra que el Homo erectus era más robusto y capaz de traer al mundo niños con cerebros más grandes de lo que se pensaba hasta ahora, indica un estudio publicado esta semana. 17 Nov 2008 | AFP Es la primera pelvis femenina intacta de ese periodo que sale a la luz, destacan los investigadores en la revista Science, y su análisis proporciona valiosas indicaciones sobre la manera en que se desarrollaron los primeros hombres, añaden. La forma de la pelvis descubierta en 2001 en la región de Afar, en Etiopía, parece indicar que esta mujer Homo erectus habría podido dar a luz a bebés con un mayor cerebro. Mucho más arcaica "Todo lo que teníamos hasta ahora como fósil de pelvis, era Lucy (de 3,2 millones de años e igualmente descubierta en Etiopía), y es realmente mucho más arcaica que los humanos modernos", explica Sileshi Semaw, de la universidad de Indiana (norte), en Bloomington, y principal autor del estudio. "Este descubrimiento nos da informaciones más precisas sobre la pelvis del Homo erectus y, de ahí, sobre el tamaño de sus recién nacidos", añade. Semaw y su equipo reconstruyeron la pelvis ensamblando los fragmentos de hueso encontrados, y establecieron que era 30% más ancha que la precedente estimación, basada en la pelvis de un chico joven encontrada en Kenia, y que data de hace 1,5 millones de años.
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HALLADO EN UN YACIMIENTO DE WYOMING El eslabón perdido de los murciélagos- Hallan un ejemplar de hace 52 millones de años que ya podía volar
- El fósil, que pertenece a una nueva especie, está casi intacto
Fósil hallado en Wyoming (EEUU) del 'Onychonycteris finneyi'. (Foto: Nature) Ya Darwin se preguntaba, en su célebre obra 'El origen de las especies', de dónde había salido el murciélago, una criatura nocturna, voladora y ciega que parecía desafiar las leyes de la selección natural. ¿Por qué se convirtió el murciélago en un animal tan especial? ¿Cómo eran sus ancestros terrestres? La vieja incógnita ha evolucionado entre los expertos hasta poder resumirse en el siguiente dilema: ¿Qué surgió antes, la capacidad de volar o la de orientarse en la noche por sonidos? Ahora, la aparición en un yacimiento de Wyoming del fósil de una nueva especie de murciélago, bautizada como 'Onychonycteris finneyi', acaba de proporcionar la respuesta: primero aprendieron a volar, después desarrollaron su peculiar sentido de radar. El nuevo fósil, casi intacto y con 52 millones de años, es el murciélago más antiguo que se conoce. Tenía alas capaces de hacerle volar, lo que se cree que hacía batiéndolas y planeando alternativamente, pero no tenía una cóclea (o caracol) en el oído interno lo bastante grande como para detectar obstáculos mediante el rebote del sonido, como hacen ahora sus descendientes nocturnos. Esto significa que los ancestros voladores de los actuales murciélagos debieron ser diurnos y tener una visión normal en algún momento de su evolución, hasta que algo, probablemente la amenaza de un depredador, les obligó a meterse en las cuevas y fueron perdiendo este sentido. Posteriormente, estas especies debieron aprender a vivir en la oscuridad de dos formas: mediante una potente visión nocturna, o desarrollando el sentido de la ecocolocación, es decir, la capacidad de orientarse por sonidos como hace un radar. Fue esta última adapción la que originó a los actuales murciélagos, animales de los que existe una inmensa variedad de especies. De hecho, el 20% de las especies vivientes de mamíferos son murciélagos. El descubrimiento del 'Onychonycteris finneyi' no sólo suma una más a la lista, sino que también representa a todo un nuevo género, hasta ahora desconocido, de estas criaturas voladoras. El hallazgo y estudio del fósil, que se publica en la última edición de la revista 'Nature', ha estado dirigido por la zoóloga Nacy Simmons, del Museo Nacional de Historia Natural, en Nueva York. "Cuando lo vimos por primera vez, supimos que era especial", indica esta investigadora, cuyo grupo encontró el fósil en 2003. "Era claramente un murciélago, pero no se parecía a ninguno antes conocido. En muchos aspectos, es el eslabón perdido entre los murciélagos y sus ancestros no voladores". Buen trepadorLas proporciones corporales del 'Onychonycteris finneyi', con las extremidades traseras más largas y las delanteras más cortas que los actuales murciélagos, sugieren que vivió en los árboles y que era un buen trepador, parecido en este sentido a los gibones (monos arborícolas) o a los perezosos (mamíferos desdentados de la América tropical). Lo que no ha quedado aún claro es si esta especie vivía de día o de noche. "Un examen de las cuencas de los ojos podría ayudar, ya que los animales nocturnos sin ecocolocación tienen ojos más grandes y, por tanto, cuencas más grandes", explica en 'Nature' el biólogo John Speakman, de la Universidad de Aberdeen. Por desgracia, esa zona del cráneo es de lo poco que ha quedado dañado del fósil sin posibilidad de reconstrucción, así que habrá que esperar nuevas evidencias. "Quizás ya era pedir mucho", se conforma Speakman.
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EN BRASIL Descubren un fósil del eslabón perdido de los cocodrilos Paleontólogos de Brasil han presentado un fósil de unos 80 millones de años de antigüedad, que revela el "eslabón perdido" entre las especies prehistóricas y las actuales. El esqueleto fósil de la nueva especie, denominado Montealtosuchus arrudacamposi y del que se recuperó un 80 por ciento, fue encontrado en el municipio de Monte alto, a 360 kilómetros de Sao Paulo, en mayo del 2004. Los estudiosos hicieron un modelo de tamaño natural del reptil de la familia de los Peirosauridae, que se estima tenía entre 1,5 y 1,7 metros de largo. "Es literalmente un eje entre los cocodrilos más primitivos que vivieron en la época de los dinosaurios hace 80 a 85 millones de años y los cocodrilos actuales", dijo el paleontólogo Ismar de Souza Carvalho, del Departamento de Geología de la Universidad Federal de Río de Janeiro. Los miembros de la familia de los Peirosauridae, a la que pertenecía el fósil hallado, poseían miembros largos, que le permitían moverse con agilidad para andar en tierra firme, según los científicos. Los especímenes tenían una armadura flexible en el dorso y la cola, que constituía "una gran protección contra otros predadores", dijeron en un documento. "Fueron ágiles cocodrilomorfos de porte medio, sumamente adaptados a las condiciones del clima árido y caliente del interior de Sao Paulo durante el Cretáceo Superior", agregaron. Aunque con hábitos diferentes, el Montealtosuchus arrudacamposi muestra la conexión entre los cocodrilos de la época de los dinosaurios y los actuales por presentar características morfológicas intermedias, que se relacionan con ambas formas, indicaron. "Es una especie rara e importante científicamente", dijo Souza Carvalho sobre el hallazgo, ya que muestra que en la época "estaban ocurriendo novedades evolutivas que llevarían a la fauna actual como la conocemos". El fósil, "perfectamente conservado", fue encontrado en rocas sedimentarias en una unidad geológica llamada Formación Adamantina. La conservación del fósil, incluyendo su cráneo, mandíbula y articulaciones esqueléticas proveen información importante sobre la anatomía del grupo, dijeron los científicos. En la misma unidad geológica "ya fueron encontrados otros organismos, como tortugas, dinosaurios, vegetales y fósiles de invertebrados", dijo Souza Carvalho.
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UNA PIEZA DEL CRÁNEO Paleontólogos españoles hallan un fósil humano de hace 118.000 años en Tanzania - El hallazgo revela que humanos muy primitivos convivieron con los modernos
 El equipo de paleontólogos trabajando en Tanzania. (Foto: Manuel Domínguez-Rodrigo) .- Las orillas del actual lago Eyasi, en Tanzania, fueron el lugar elegido para vivir por unos 'Homo sapiens' muy primitivos que convivieron en el tiempo con otros humanos más modernos. El hallazgo de un fósil de hace 118.000 años, por un equipo de paleontólogos españoles, pone de manifiesto que la diversidad de nuestra especie es mayor de lo que se pensaba desde los orígenes. El fósil, una pieza del cráneo, fue encontrado por el equipo del paleontólogo Manuel Domínguez-Rodrigo, de la Universidad Complutense de Madrid, en la campaña del año 2005. Surgió entre las piedras un 14 de febrero, por lo que incluso pensaron en llamarle 'Valentino'. Este español es el único europeo que, desde hace años, tiene permiso para excavar en Tanzania, donde se encuentra la cuna de la humanidad, trabajos que realiza con la colaboración de Luis Alcalá, de Dinópolis, y expertos tanzanos. "En un principio pensamos que era un 'Homo ergaster', pero enseguida vimos que se trataba de alguien de nuestra especie, con la misma capacidad craneal, pero con rasgos mucho más arcaicos de lo cabría esperar en un fósil de hace unos 118.000 años, parecía de hace 500.000 años", explica el experto. Diversidad anatómica Los investigadores señalan, en el artículo publicado en 'Journal of Human Evolution', que este hallazgo pone de manifiesto que la diversidad anatómica de los humanos es mayor de lo que se pensaba y que la transición de las formas 'pre-sapiens' a las 'sapiens'no fue tan gradual y progresiva como se pensaba hasta ahora.  Fósil del cráneo, con diferentes perspectivas (Foto: M. Domínguez-Rodrigo) Hasta ahora había sólo media docena de fósiles de 'Homo sapiens' arcaicos que estaban bien datados; el resto tienen márgenes de error muy grandes. De hecho, el fósil encontrado por el equipo español ha permitido reevaluar tres cráneos que se encontraron en la década de los años 30 del siglo pasado en el mismo lago Eyasi. Desde entonces han estado en un armario y ahora se ha comprobado que son prácticamente iguales que el nuevo fósil. "Lo sorprendente es que hay restos de nuestra especie de hace 200.000 años en Etiopía que tienen rasgos más modernos, por lo que está claro que la variabilidad humana no surgió hace 50.000 años, sino que era una característica desde los primeros pasos de la especie", argumenta Domínguez-Rodrigo. El paleontólogo regresará este año a Tanzania para seguir con sus trabajos, en concreto a los yacimientos de Olduvai, donde también excavó el año pasado. Su objetivo vuelve a ser un yacimiento antrópico, es decir, creado por homínidos y no de forma natural. Fue en este lugar, el yacimiento llamado FLK-ZINJ, donde aparecieron restos de un 'Paranthropus boisei' y de 'Homo habilis' a finales de los años 50. El objetivo de los españoles es revelar más detalles sobre cómo estaban organizados estos antepasados de hace dos millones de años. "Queremos averiguar si su estructura familiar era tan monógama como se piensa o si estaban organizados de otra forma. Para ello hacemos un estudio de la disposición de los fósiles de animales que comían. Si están organizados en grupos quiere decir que la distribución de la comida se hacía por familias. De momento, en Olduvai hemos encontrado sólo una mega-acumulación de huesos en unos 400 metros cuadrados", afirma Domínguez-Rodrigo. De momento, los primeros resultados científicos de su trabajo están dando interesantes conclusiones. Los trabajos cuentan con el apoyo económico del Ministerio de Cultura, la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis. AL PASO QUE VAMOS RESULTA, QUE ESTAMOS SOBRE LA TIERRA MAS TIEMPO DE LO QUE SE CREIA.
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DETECTADA POR EL TELESCOPIO CHANDRA DE LA NASA Astrónomos de EEUU descubren una supernova de 140 años, la más joven de la Vía Láctea Imagen de la supernova más joven, captada por el telescopio Chandra de la NASA: (Foto: AP/NASA) .- Un equipo de astrónomos ha descubierto la supernova más joven de la Vía Láctea, de sólo 140 años y a la que se estaba siguiendo la pista desde hacía más de dos décadas. Hasta ahora, la supernova más reciente que tenían identificada databa de 1680, según los estudios sobre la expansión de los restos de Casiopea A. El nuevo descubrimiento, y que se ha estado investigando desde 1985, ayudará a determinar con mayor exactitud la frecuencia con la que las supernovas explotan en la Galaxia. La supernova descubierta, indicaron los científicos, no había sido vista en estos 140 años porque explotó cerca del centro de la Galaxia y quedó incrustada en un denso campo de gas y polvo. Esto la hacía tres millones de veces más imperceptible que si hubiera estado en la oscuridad, pero gracias a los nuevos sistemas de rayos X y a las ondas de radio que se utilizan consiguieron penetrar en ella fácilmente. "Podemos ver algunas explosiones de supernovas con telescopios ópticos en la mitad del Universo, pero cuando están envueltas en esa densidad podemos perderlas de nuestro campo visual", dijo el director de la investigación Chandra, Stephen Reynolds, de la Universidad de Carolina del Norte. Este descubrimiento ha sido posible gracias al Telescopio Chandra de la NASA y el Observatorio Nacional de Radio Astronomía (NRAO, por sus siglas en inglés). "Afortunadamente, la expansión de la nube de gas tras la explosión brilla en las radio ondas y en los rayos X durante miles de años. Los rayos X y los radio telescopios pueden ver a través de la oscuridad y nos han mostrado ahora aquello que nos habíamos estado perdiendo", agregó Reynolds. Los astrónomos, explicaron, observan el comportamiento de las supernovas en otras galaxias como la Vía Láctea, y basándose en esas investigaciones, calculan que cada siglo unas tres supernovas pueden explotar en la Vía Láctea, aunque esas previsiones tienen un amplio margen de error. Más de dos décadas de trabajo"Si estos cálculos fueran correctos, tendría que haber restos de unas diez explosiones supernovas más recientes que la de Casiopea A", dijo David Green otro de los investigadores perteneciente a la Universidad de Cambridge (Inglaterra), quien aseguró que es "un gran descubrimiento el haber conseguido seguir la estela de una de ellas". Esta investigación comenzó en 1985 cuando un grupo de astrónomos dirigido por Green identificaron el cuerpo celeste G1.9+0.3 como los restos de una supernova, que pensaron que podría ser parte de otra supernova mayor que habría explotado entre 400 y 1000 años antes. Sin embargo, veinte años después, el seguimiento de este elemento desde el observatorio Chandra reveló que desde 1985 había crecido un 16 por ciento, lo que indicó que los restos de la supernova eran mucho más recientes de lo que habían pensado. La nueva data de la supernova fue confirmada en las pasadas semanas gracias a la nueva tecnología de la observación por radio. La supernova es una explosión estelar que produce objetos muy brillantes en la esfera celeste y suelen aparecen donde antes no se observaba nada. En ocasiones son difíciles de distinguir si el polvo que desprenden no deja ver su brillo. Los científicos subrayaron que este descubrimiento es fundamental para calcular con mayor precisión la edad de las supernovas de nuestra galaxia. Añadieron que, además de tener el récord de ser la supernova más joven, la G1.9+0.3 es importante porque nunca se había visto una expansión de partículas tan rápida, lo cual estimulará más estudios desde el observatorio Chandra. Rf. el mundo
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ENTERRAMIENTO EN ALEMANIA Masacre neolítica por un secuestro de mujeres- Paleontólogos británicos revelan que hubo una batalla por las féminas
- Ocurrió hace más de 7.000 años entre tribus trashumantes
Enterramiento de huesos del Neolítico. (Foto: 'Antiquity') Llegaron al asentamiento, secuestraron a casi todas las mujeres y sus varones perdieron la vida sin poder rescatarlas de los enemigos. Ocurrió hace más de 7.000 años, en pleno Neolítico, en los alrededores de lo que hoy es la ciudad alemana de Talheim, cerca de Leipzig. Esta es la conclusión a la que han llegado un grupo de investigadores, dirigidos por Alexander Bentley, de la Universidad británica de Durham, que han analizado los restos dentales de un enterramiento de 34 individuos, utilizando medidas de isótopos de estroncio, carbono y oxígeno. Gracias a los datos obtenidos han podido obtener un retrato, bastante fiel, según sus palabras, de lo que ocurrió en aquella brutal masacre y las relaciones que había entre todos los muertos. Los estudios realizados en los dientes, que pertenecen a 18 adultos y 16 niños, les han ayudado a determinar que los esqueletos corresponden a dos tribus y que algunos de sus miembros tenían rasgos hereditarios comunes. Todos ellos fueron asesinados salvajemente en el mismo ataque, algunos con fuertes golpes de hachas de piedra en la cabeza. Las víctimas fueron enterradas juntas en el mismo hoyo, a tres metros de profundidad en una tumba que se encontró en los años 80 del siglo XX. En las primeras investigaciones todo parecía indicar que los muertos pertenecían a una homogénea y aislada población, pero no es así, como ahora publican en la revista especializada 'Antiquity'. Bentley y sus colegas han averiguado que aquellos neolíticos, que vivieron hacia el 4.900 antes de Cristo, pertenecían a tres grupos diferentes. En uno de ellos, que era el de la tribu local, curiosamente sólo hay restos óseos de hombres y de niños de diferentes edades. Ello hace pensar a los investigadores que las hembras habían sido capturadas por los atacantes y llevadas vivas a otro lugar. Este secuestro habría sido la causa por la que se inició la cruenta batalla. Los grupos de los atacantes los han dividido en dos y en ambos murieron tantos hombres como mujeres de edades distintas. Uno de ellos corresponde a toda una familia, compuesta por padre, madre, hija, hijo y abuela. El otro es de individuos que, por lo que se ha averiguado de su alimentación, se sabe que vivían en una zona alejada de la comunidad atacada. "Todo parece indicar que apuntaron a esta comunidad concreta, como si fuera una venganza entre tribus rivales. Aunque la lucha por los recursos en Europa central era causa de enfrentamientos continuos, en este caso las pistas apuntan que aquí la razón del ataque fueron las mujeres locales, que fueron tratadas de forma diferente del resto y continuaron vivas", argumenta Bentley. Los paleontólogos señalan que se sabe que ha habido peleas por las mujeres desde hace cientos de años, y aún las hay, pero en el registro arqueológico era muy difícil discernir si ésta era la causa de algunas batallas o habían influido otros factores. "Por primera vez tenemos una clara evidencia de que ellas fueron el botín buscado", señalan. Las marcas que las hachas dejaron en la cabeza parecen señalar que las víctimas no pudieron defenderse o que intentaron huir del ataque, que les habría pillado por sorpresa. Estas tribus eran trashumantes y viajaban con rebaños de ganado de un lugar a otro. rf.- el mundo
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